Todo esto entra en el plan. Y todo esto existe hoy.
No hay funcionalidades reservadas para un nivel más caro ni cosas que “están por salir”. Lo que todavía no hacemos está listado sin vueltas en precios, entre lo que el plan no incluye.
Toda la díada, en una sola pantalla
Dejás de cruzar dos fichas para entender una lactancia.
- Ficha de la paciente con antecedentes personales, obstétricos y de lactancias previas, elegidos por lo que realmente explica la producción de leche.
- Cada bebé con sus datos perinatales: edad gestacional, tipo de parto, complicaciones, cómo empezó la lactancia y evaluación oral.
- Edad cronológica y corregida siempre a la vista, calculadas al momento de leer: nunca vas a ver una edad corregida vieja.
- Encontrás a tu paciente por apellido, o por documento o teléfono exactos. El documento se guarda cifrado y aun así se puede buscar.
Registrás mientras atendés
La consulta se cierra con la paciente adelante, no a la noche en tu casa.
- SOAP pensado para lactancia: relato, alimentación actual, toma observada con LATCH, examen de pechos, diagnósticos y plan.
- Diagnósticos de catálogo, agrupados y en castellano. Elegís de una lista en vez de escribir, y eso es lo que después te deja contar y ver patrones.
- El borrador se guarda las veces que haga falta. Una consulta a medias es el estado normal mientras estás atendiendo.
- Al firmar se exige el plan de alimentación y las señales de alarma: tu paciente se va sabiendo cuándo tiene que volver.
- El asiento firmado queda inmutable y las correcciones son enmiendas fechadas. Es lo que hace que tu historia clínica te sirva como prueba.
La curva de peso hace las cuentas por vos
Cargás el peso; el sistema te dice si hay que mirarlo de cerca.
- Ganancia diaria y porcentaje sobre el peso de nacimiento, calculados a partir de las mediciones crudas.
- Alertas automáticas por descenso mayor al 10%, peso de nacimiento no recuperado al día 14 y ganancia por debajo de lo esperable.
- Queda registrado de dónde salió cada medición: no es lo mismo un peso de consultorio que uno referido de memoria.
- El gráfico viene con la tabla al lado: los números también se leen, y quien usa lector de pantalla no se queda afuera.
Fotos y estudios, guardados como corresponde
Documentás la evolución sin que las imágenes clínicas terminen en el rollo del celular.
- Fotos de agarre, de pecho, de evaluación oral y estudios, guardados cifrados.
- Las imágenes clínicas exigen consentimiento de fotos vigente, verificado al subir y otra vez al abrir.
- A las fotos se les quitan los metadatos antes de guardarlas: una foto de celular trae la ubicación donde se sacó.
- Si la paciente revoca el consentimiento y pide que se eliminen, se eliminan de verdad. Queda el registro de que existieron.
Todo lo que hagas queda respaldado
Tu historia clínica es tuya y podés demostrarlo en cualquier momento.
- Registro de accesos encadenado por hash, con las lecturas incluidas y los intentos rechazados destacados.
- Copia impresa de cualquier consulta con marca de agua en cada hoja: quién la generó, cuándo y para qué.
- Exportación completa de tus historias clínicas, disponible siempre, también con la suscripción vencida.
La mejor forma de evaluarlo es usarlo
3 meses gratis, sin tarjeta. Cargá tus próximas consultas y decidí con tu propia práctica adelante.
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