Política de privacidad
Versión privacidad-2026-08-v1 · Actualizada el 2026-08-25
Dos tipos de datos, con reglas distintas
Esta política distingue dos cosas que suelen mezclarse. Por un lado, los datos de la profesional que contrata Pueridocs: su nombre, su correo, su matrícula y su facturación. De esos somos responsables nosotros.
Por otro, los datos de salud de las pacientes que ella atiende. De esos la responsable es la profesional, y Pueridocs es únicamente encargado del tratamiento: los guardamos y protegemos por su cuenta y siguiendo sus instrucciones.
La diferencia no es formal. Determina a quién le corresponde decidir sobre cada dato y a quién puede reclamarle una paciente.
Qué hacemos con los datos de la profesional
Usamos el correo para autenticarla, avisarle del estado de su suscripción y responderle cuando escribe. La matrícula, para verificar que está habilitada a llevar historias clínicas antes de darle acceso al módulo clínico. Los datos de facturación, para cobrar.
No vendemos ni cedemos estos datos. No los usamos para publicidad de terceros.
Qué NO hacemos con los datos de las pacientes
No los usamos para ninguna finalidad propia: ni analítica comercial, ni elaboración de perfiles, ni entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, ni cesión a terceros.
No los cruzamos con las métricas del negocio. Las estadísticas de uso que miramos para saber si el producto funciona son contadores por consultorio, sin ningún dato clínico adentro.
Nuestro personal no accede a historias clínicas de forma rutinaria. Cuando el soporte lo requiera, la profesional tiene que habilitarlo expresamente por una ventana de tiempo limitada, y ese acceso queda registrado y visible para ella.
Analítica del sitio público
El sitio público puede usar herramientas de analítica para entender cómo se navega. La aplicación clínica no las usa, y no puede: vive en otro dominio, con una política de seguridad que no admite ningún script de terceros, y la cookie de sesión no viaja a este sitio.
Esa separación es técnica, no una promesa: está en el código y tiene tests que la verifican.
Conservación
Las historias clínicas se conservan al menos diez años desde la última actuación, como exige la Ley 26.529. Ese plazo es una obligación de la profesional, y el sistema está construido para que pueda cumplirla: no hay borrado físico de un asiento clínico.
Los adjuntos son la excepción: se pueden eliminar de verdad, porque el consentimiento para el registro fotográfico es revocable y la paciente puede pedir que se borren. En ese caso queda el registro de que existieron, con la fecha y el motivo, pero no la imagen.
Derechos de las pacientes
Una paciente puede acceder a su historia clínica, pedir una copia completa —que debe entregarse dentro de las 48 horas— y solicitar la rectificación o actualización de sus datos. Esos pedidos se dirigen a la profesional que la atiende, que es la responsable del tratamiento.
La corrección de un registro clínico ya firmado se hace agregando una nota fechada, sin borrar el original. No es una limitación del sistema: es lo que preserva la integridad del asiento y lo que hace que la historia sirva como prueba.
Incidentes
Ante un incidente de seguridad que afecte datos de pacientes, notificamos a las profesionales afectadas sin dilación indebida y con la información que necesiten para cumplir sus propias obligaciones de notificación.